El microchip, ese gran desconocido

Y es que mucha gente pregunta: ” y eso del “microclip”, qué es?”

Así que muchas veces nos toca explicarlo, el microchip es un implante subcutáneo, consta de una bobina de hilo de cobre codificada con un número de 15 cifras, envuelta en una cápsula de vidrio biocompatible con forma y tamaño de grano de arroz. Se coloca debajo de la piel, siempre en el lateral izquierdo del cuello, de forma que siempre sabemos dónde ir a buscarlo cuando es necesario. Todos los veterinarios habilitados tienen un lector, así como las policías municipales, ertzantza y protectoras de animales.

El código se relaciona con los datos del propietario en una base de datos del Gobierno Vasco, de forma que, una vez introducido el mismo en el buscador de la base, se tiene acceso a la información completa, desde el nombre del animal y su fecha de nacimiento hasta la dirección y el número de teléfono del propietario. Es por eso que es tan importante identificar mediante microchip a los animales de compañía, puesto que en caso de pérdida o abandono, se puede localizar al propietario.

Y como en la vida no todo es trabajar con perros y gatos, muchas veces nos toca pelear con el programa informático que gestiona las altas de los microchips, así, hay dias que dar de alta un microchip es una tarea imposible,con la burrocracia hemos topado………..

3 thoughts on “El microchip, ese gran desconocido”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *