Los tres tenores

Y es que estas tres pequeñas golondrinas abrían y cerraban la boca reclamando el desayuno que su madre les traía con una cadencia y ritmo dignos de admirar.

Sucedía allá por agosto de 2015 en el Périgord Negro. A destacar que estaban en un pasaje excavado en la roca, y les importaba bien poco que los turistas estuviesen cotilleando y entrometiéndose en su vida privada. Al ritmo que llevaban, poco mosquito quedará en el pueblo

 

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