Y hoy comemos……

…..anzuelo!!!!

Pues sí, gambas, en vez de a la gabardina, al anzuelo!

No es la primera ni la última vez que en el trabajo vemos un perro que se ha tragado un anzuelo. Algunos perros van limpiando suelos por la vida, se comen todo lo que pillan, y si ven un trozo de pescado, no van a decir que no, aunque el pescado vaya con anzuelo, hilo de pita y plomo. Todo ” padentro!”. Luego llaman al teléfono de urgencias:

-“mi perro se ha tragado un anzuelo, le sale la pita por la boca!!!!!!!”

-“Tranquila señora, usted no le tire del hilo hacia afuera, y traígalo a la clínica”

Generalmente, cortamos el hilo y dejamos que el anzuelo siga su camino, hacemos una radiografía para ver por donde anda, ponemos comida rica en fibra y vamos controlando. En nueve años, nunca he visto un anzuelo quedarse atascado, todos salen, aunque cuando les dices eso a los propietarios del perro delincuente, se les ponen los ojos como platos, pero ahí está, ver para creer!!

Mi pie izquierdo

Hay días en los que me levanto con el pie izquierdo. No, no es que tenga mala suerte sino que mi pie izquierdo me recuerda, y muy de vez en cuando afortunadamente, que allá por agosto del 2008 me lo rompí. Fue de la forma más tonta, pero las consecuencias podrían haber sido muy serias. No todo aquel que se rompe el astrágalo ( si, hay un hueso que se llama así de raro) puede decir como yo, que no sufre dolores diarios.

Internet es muy útil, pero a veces se puede convertir en una tortura. Una vez que fui consciente de que tenía que pasarme los siguientes dos meses sin poder apoyar el pie en el suelo, se me ocurrió poner ” fractura de astrágalo” en el buscador, y leyendo resultados casi me muero: dolores de por vida, imposibilidad para hacer una vida normal, cirugías una detrás de otra etc…… Pero yo no tenía dolor, y el traumatólogo me decía que iba bien, así pues, decidí aparcar internet y dedicarme a la lectura. Mis amigos y familiares me traían libros y libros que devoraba uno detrás de otro, recuperé así el vicio por los libros.

Llegué incluso a hacer carreras de silla de ruedas con mis hermanos, y se me fortalecieron un montón los brazos. Lo peor? sin duda la falta de actividad, y el no poder comer todo lo que habitualmente como, pues el riesgo de coger unos cuantos kilos estaba ahí, ya me lo había avisado el traumatólogo.

El día que me quitaron la escayola casi me muero de la risa al ver mi “minipierna” atrofiada, blanca y llena de pelos ( dos meses de escayola dan mucho juego), y temblaba pensando que no podría volver a caminar con normalidad. Ahora, que ya va para cuatro años, lo recuerdo y me rio pensando que pasaba consulta con muleta, al más puro estilo House, pero los días como hoy, que me duele, solo puedo pensar que tuve mucha, mucha suerte.

Rebajas?

Pues si, inevitablemente, ha tocado ir de rebajas, hecho que odio con todas mis fuerzas. Gente por doquier, bolsas en mano, niños sueltos por los pasillos del centro comercial, la guerra al lado de las rebajas es un juego. Y ya, entrar en las tiendas se convierte en una auténtica odisea, ropa revuelta, desordenada, sin etiquetar, y papel, mucho papel en el suelo. El papel finito con el que envuelven las camisas, tirado por el suelo al más puro estilo ” por aquí pasaron Atila y los Hunos”. Y esto me hace reflexionar, que es lo que se rebaja, el precio de la ropa, o la educación de la ciudadanía?

Dame un boli por favor

Y siempre nos pasa lo mismo en el trabajo, nunca encontramos un boli cuando lo necesitamos, sea para firmar una cartilla, para tomar notas o para hacer una receta. parecemos buitres, cada uno esconde su boli y no lo presta ni por asomo. Así que, hoy es día de fiesta nacional, uno de los proveedores nos ha regalado, como todos los años, una buena cantidad de bolis. Mi compañera los custodia con rigor, y los da con cuentagotas, así que estoy a la espera de que me llegue el turno para poder coger el mío :-)

Hola mundo!

Pues ya estoy en WordPress.com.

Hoy por la mañana tengo fiesta, si, cosa rara donde las haya, pero a un ofrecimiento así no se le puede decir que no.

Me iré a dar un paseo por Donosti, que para eso es una de las ciudades más bonitas del mundo, y, de paso, quizás aproveche para hacer alguna compra de última hora para mañana, y me llevaré a Xixa y Motx, que a ellas también les gusta pasear.

Y esta noche a dejar el zapato bien limpio en el salón y unos pintxos para los reyes majos, que nunca se sabe!!