Una mañana macreando

Y aprovechando los días de vacaciones, he ido con Gus Busselo a hacer fotos de libélulas y caballitos del diablo. He disfrutado como una enana, pero no es tan sencillo como pueda parecer, cuesta encuadrar, cuesta enfocar, cuesta no espantarlas, y la curva de aprendizaje es complicada, así que, tocará volver para intentar mejorar. De momento, una muestra, dos parejas de Pyrrhosoma nymphula en plena cópula

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